En un esfuerzo por mejorar las condiciones laborales de las mujeres en México, la diputada Ana Isabel González del Partido Revolucionario Institucional (PRI) presentó una iniciativa para reformar la Ley Federal del Trabajo (LFT). Esta propuesta busca otorgar a las trabajadoras dos días de licencia menstrual con goce de sueldo, con el objetivo de aliviar los síntomas severos que muchas experimentan durante su ciclo menstrual.
La menstruación dolorosa, conocida como dismenorrea, puede ser incapacitante y afectar significativamente la calidad de vida y la productividad laboral de las mujeres. Esta iniciativa del PRI busca garantizar un ambiente de trabajo más saludable y equitativo, reconociendo la menstruación incapacitante como una condición médica que requiere atención especializada.
El dictamen sobre obras publicas que discutimos y votamos el día de hoy en la Cámara de Diputados, busca que no se transparenten los recursos públicos ❌. pic.twitter.com/Q32rEd7896
— Anita González (@annagzz) April 2, 2025
La iniciativa ha sido turnada a la Comisión de Trabajo y Previsión Social para su análisis y debate. Este paso es crucial para determinar si la propuesta avanzará hacia su aprobación y posterior implementación.
Licencias menstruales en otros países
A nivel internacional, países como España, Japón e Indonesia ya han implementado licencias menstruales para proteger la salud de las trabajadoras. En México, algunas entidades como la Ciudad de México, Colima, Hidalgo y Nuevo León han legislado sobre este tema en el ámbito local.
Algunos de los beneficios que tendría la licencia menstrual son:
- Mejora en las condiciones laborales: La licencia menstrual permitiría a las trabajadoras descansar y recuperarse sin afectar su productividad a largo plazo.
- Reducción del ausentismo laboral: Al ofrecer un permiso oficial, se reduce la necesidad de ausentarse sin justificación, lo que puede mejorar la eficiencia laboral.
- Promoción de la salud menstrual: Reconoce la importancia de la salud menstrual como un aspecto fundamental del bienestar general de las mujeres.
La propuesta propone que para acceder a la licencia, las mujeres deberán presentar un certificado médico que acredite sus síntomas incapacitantes. Además de que se prohíbe a los empleadores despedir o tomar represalias contra las trabajadoras que hagan uso de esta licencia, garantizando la seguridad laboral.