Un río humano de fe inundó hoy las calles de Manila, Filipinas. Millones de devotos, muchos de ellos descalzos, se unieron a la procesión anual del Nazareno Negro, una de las demostraciones de fervor religioso más multitudinarias del mundo.
La imagen de Jesús Cristo, de tamaño real y siglos de antigüedad, fue el epicentro de una marea de devoción que tiñó las calles de rojo y oro.
Los fieles, conmovidos por la fe y la esperanza, se agolparon en torno al Nazareno Negro, luchando por la oportunidad de tocar la cuerda que arrastra el carruaje que porta la venerada imagen.
Una tradición centenaria
La procesión del Nazareno Negro es una tradición centenaria en Filipinas , país con una profunda raigambre católica.
La imagen, que representa a Jesús con la cruz a cuestas, es venerada por sus supuestos poderes milagrosos.
Millions of Filipino Catholics joined an annual procession of a centuries-old statue of Jesus Christ in Manila on Thursday in one of the world’s largest displays of devotion.
— Sachin Jose (@Sachinettiyil) January 9, 2025
Info: Arab News pic.twitter.com/xsNs7GyQ7Q
Cada año, millones de filipinos participan en la procesión, buscando la bendición del Nazareno Negro y la intercesión divina en sus vidas.
Cifras Récord de Asistencia
Los organizadores estimaron que unas 220 mil personas asistieron a la misa que precede a la procesión, mientras que más de dos millones de fieles se unieron a la marcha en sus primeras horas.
Algunos medios locales informaron la asistencia de más de ocho millones de files en Manila.
Traslacion 2025, one of Asia’s biggest religious processions
— Rappler (@rapplerdotcom) January 9, 2025
WATCH: The Traslacion, the annual procession of the Jesus Nazareno image from Quirino Grandstand to Quiapo Church, keeps the fire of devotion burning among thousands of Filipino Catholics.
Considered one of Asia’s… pic.twitter.com/aKLxJyvpjN
La procesión , que recorre 5.8 kilómetros por las calles de Manila, es un evento de gran magnitud que requiere un importante despliegue logístico y de seguridad.
Miles de policías y voluntarios trabajan para garantizar el orden y la seguridad de los participantes.
Un símbolo de esperanza
Más allá de su significado religioso, la procesión del Nazareno Negro es un símbolo de esperanza y resiliencia para el pueblo filipino.
Tras años de dificultades, incluyendo la pandemia y desastres naturales, la fe sigue siendo un pilar fundamental en la vida de millones de personas.
En las calles de Manila, esa fe se hizo presente con una fuerza arrolladora, recordándonos el poder de la esperanza y la unidad en tiempos difíciles.