Frente a una crisis de movilidad y una alarmante cifra de muerte de ciclistas, la CDMX apuesta por un megaproyecto: “La Gran Tenochtitlán”. Esta nueva ciclovía en Calzada de Tlalpan no solo promete un carril seguro de más de 30 kilómetros, sino que busca ser un parteaguas en cómo nos movemos por el sur de la capital. Te contamos todos los detalles, desde su innovador diseño hasta las polémicas que ya ha desatado.

¿Qué es “La Gran Tenochtitlán” y qué ruta seguirá?

El gobierno de la CDMX ha puesto en marcha uno de los proyectos de infraestructura ciclista más ambiciosos de los últimos años. La ciclovía “La Gran Tenochtitlán” recorrerá el corazón de la Calzada de Tlalpan a lo largo de más de 30 kilómetros.

Su trazo está diseñado para crear un corredor de movilidad sustentable que conectará el centro con el sur de la ciudad, iniciando en la zona de Tlaxcoaque y llegando hasta Renato Leduc. En su recorrido, atravesará cinco alcaldías, beneficiando a miles de ciudadanos que a diario buscan alternativas al transporte público saturado y al tráfico vehicular.

Así serán los carriles de la ciclovía de Tlalpan, CDMX

Para garantizar la seguridad de los ciclistas y adaptarse a las condiciones de cada zona, el proyecto contará con tres tipos de confinamiento distintos, una estrategia que combina infraestructura robusta con intervenciones flexibles:

  • Ciclovía con jardinera, en los tramos más amplios, el carril estará delimitado por guarniciones y áreas verdes, creando una barrera física y agradable con el tránsito motorizado.
  • Ciclovía con guarnición directa, se implementará una barrera de concreto directa para una segregación clara y segura en tramos donde el espacio es más reducido.
  • Urbanismo táctico, en zonas específicas, se usarán macetones, pintura de alto contraste y otros elementos viales para delimitar el carril de forma visible y funcional, permitiendo ajustes según las necesidades de la vía.

Controversia y críticas: Las voces en contra de la ciclovía en Tlalpan

A pesar de sus beneficios potenciales, la ciclovía de Tlalpan no ha estado exenta de críticas y oposición. Diversos grupos han manifestado su preocupación por el impacto que la obra tendrá en sus actividades diarias.

Preocupación de trabajadoras sexuales

Un grupo de trabajadoras sexuales que históricamente han laborado sobre Calzada de Tlalpan asegura que el proyecto las desplazará hacia calles interiores, más inseguras y menos visibles, afectando su principal fuente de ingresos. Han realizado manifestaciones y bloqueos para exigir ser incluidas en la planeación y encontrar soluciones.

Quejas de automovilistas y comerciantes

Por otro lado, algunos automovilistas y comerciantes de la zona argumentan que la reducción de carriles para los coches provocará inevitablemente más tráfico y caos vial. Los dueños de negocios temen una pérdida de clientes que llegan en auto y, consecuentemente, una disminución de sus ingresos, al dificultarse el estacionamiento y la circulación.