Imagínate que un día te sientas a revisar tus impuestos y descubres que, según el SAT, eres empleado de una institución en la que jamás has puesto un pie. Eso es exactamente lo que le pasó al muralista Polo Castellanos, quien en lugar de estar retocando sus obras, tuvo que pasar este jueves en la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción. Lo que empezó como un error administrativo se ha convertido en el destape de una red de "nóminas fantasma" que salpica las entrañas del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL).
Denuncia de fraude en sector cultural
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 23, 2026
El muralista Leopoldo Castellanos declaró como testigo, pero asegura ser víctima de un esquema donde fue dado de alta sin saberlo en nómina del INBAL.
Acusa suplantación de identidad y desvío de recursos; señala que autoridades no han… pic.twitter.com/YDQVmiBmjK
Así descubrió que las "nóminas fantasma" del INBAL
Todo saltó por los aires en abril de 2025. Como cualquier ciudadano, el maestro Castellanos preparaba sus papeles para la declaración anual cuando el sistema le arrojó una bomba: tenía un adeudo con Hacienda.
Al investigar el origen de la deuda, se topó con una sorpresa de esas que te dejan frío: aparecía con una nómina activa en la Escuela de Iniciación Artística Número 1 de Bellas Artes. "Dije: ah caray, yo nunca he trabajado ahí", relató el artista, quien de pronto se vio envuelto en un enredo legal que no pintó.
Cheques cobrados y cuotas sindicales "fantasma"
Lo más turbio del caso no es solo que estuviera dado de alta, sino que el esquema estaba perfectamente montado para parecer legal. Al revisar los detalles, Polo descubrió que se habían cobrado cheques a su nombre de manera sistemática.
Incluso, en los recibos aparecían descuentos por cuotas sindicales, lo que indica que alguien dentro del instituto conocía perfectamente cómo mover los hilos de la burocracia para desviar dinero público usando la identidad de un tercero sin que este se enterara.
La FGR le cerró la puerta en la cara
A pesar de que el fraude es evidente, el camino hacia la justicia ha sido una subida empinada. El 5 de junio, Castellanos presentó una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR) por delitos que van desde la falsificación de documentos hasta el desvío de recursos.
Sin embargo, su abogado, Carlos Castillejos, denunció que la Fiscalía rechazó investigar el caso de forma inmediata, ignorando las pruebas de que se trata de delitos federales que afectan directamente al erario y a la identidad del artista.
Entre el fraude y la sombra del crimen
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) March 20, 2026
Las cuentas no cuadran en la revocación de mandato de Salomón Jara (@salomonj). Con apenas el 29.9% de participación, aparecieron "votos fantasma" y sellos falsificados en más de 400 casillas, un fraude que organizaciones denuncian como… pic.twitter.com/7KQwPgGcsd
No es el único: se destapa la cloaca en el INBAL
Polo Castellanos no está solo en esta pelea. El muralista se presentó en la fiscalía también como testigo en el caso de una maestra que sí trabajó en el instituto y que también fue víctima de irregularidades.
Según Castellanos, hay trabajadores reales en Bellas Artes a quienes les "inflaron" las declaraciones de ingresos, obligándolos a pagar impuestos altísimos por dinero que nunca recibieron. Esto sugiere que el fraude es masivo y que se utilizaban nombres reales para sacar dinero de la Secretaría de Cultura.
¿Una herencia de la administración pasada?
Para el artista, lo que está saliendo a la luz es apenas la punta del iceberg de una red de corrupción que viene desde la gestión anterior, cuando Alejandra Frausto encabezaba la Secretaría de Cultura. Castellanos asegura que se está destapando una "verdadera cloaca" donde la suplantación de identidad y el abuso de confianza eran el pan de cada día.
Mientras la investigación avanza a paso lento, el muralista sigue firme en su postura: no descansará hasta que se aclare quién se quedó con el dinero que supuestamente él "ganó" en Bellas Artes.