Se aproxima el Día de Muertos, una de las festividades más famosas de México por su colorido y particular significado, en el que se recuerdan a los seres queridos que partieron a otra dimensión, pero que miles de familias también aprovechan para recordar a las mascotas que se fueron.
Con el objetivo de iluminar su camino de regreso a casa y pasar una noche más con sus seres queridos, la tradición de poner una ofrenda para perritos, gatos y todo animal de compañía con el que hayan convivido se ha convertido en una parte sustancial de la época.
El Día de Muertos para mascotas no se celebra el 1 y 2 de noviembre, como sucede con los seres humanos, sino que el día acostumbrado quedó en la noche del 27 de octubre, pues las almas de los “lomitos” o “michis” visitarán su hogar durante la madrugada del 28 de octubre, de acuerdo con la tradición.

¿Cómo se pone una ofrenda para mascotas?
La tradición indica que el 27 octubre debe quedar lista la ofrenda para mascotas, la cual debe tener presente la fotografía del animalito y estar colocada al centro de la mesa.
Junto a ella los elementos tradicionales de una ofrenda para Día de Muertos, con las flores de cempasúchil y veladoras para iluminar su camino desde otras dimensiones. Además, las croquetas que acostumbraba comer, sus alimentos favoritos y un poco de imaginación por parte de los humanos, pues podrían incluirse peluches, juguetes o cualquier cosa con la que se recuerde a la mascota.
💐 ¿Qué debe llevar una ofrenda de #DíaDeMuertos? 💀
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) October 27, 2021
Estos son los elementos que debe contener tu altar de muertos u ofrenda para recordar a tus seres queridos https://t.co/NTYF83C81i pic.twitter.com/nt1seeome2
De esta forma las familias le darían la bienvenida a los perritos, gatitos, hamsters, tortugas, pajaritos o todo aquel animalito de compañía con el que hayan pasado tiempo juntos, justo antes de conmemorar la llegada de seres queridos empezando noviembre.
Esta es una costumbre cada vez más común en miles de familias mexicanas; sin embargo, su historia se remonta a cientos de años atrás, pues la compañía de mascotas, en especial de perros, está muy relacionada con la conexión al inframundo en culturas prehispánicas, cuando no existían los conceptos de lo “bueno” o lo “malo”.