A inicios de 2026, Estados Unidos se vio azotado por temperaturas y nevadas extremas debido a un vórtice polar, aunque a la par una intensa tormenta solar también encendió las alertas de los científicos.
¿Qué es el vórtice polar?
El vórtice polar es una gran masa de aire frío que gira alrededor del Ártico en la estratósfera. En condiciones normales, actúa como una barrera que mantiene el aire extremadamente frío confinado en latitudes altas.
Cuando este sistema se debilita o se desplaza, el aire ártico puede avanzar hacia el sur, provocando olas de frío, nevadas históricas y tormentas invernales severas.
A comienzos de enero de 2026, el vórtice se mantuvo relativamente estable, aunque a finales del mes, las tormentas invernales impactaron el noreste, medio oeste y otras regiones de EU.
A la par, el 19 de enero la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) detectó una importante tormenta de radiación solar, clasificada con una intensidad S4, un evento de gran intensidad que no se registraba desde 2003; pero ¿qué tanto afectó a la Tierra?
Golpeará a la Tierra una tormenta solar
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 14, 2026
Una grieta gigante en el Sol apunta a la Tierra mediante una poderosa tormenta solar que podría afectar satélites y señales este 15 de febrero de 2026.https://t.co/gDvYhcTOV1 pic.twitter.com/zkuc0pw371
¿Por qué el vórtice polar evitó una tormenta solar?
De acuerdo con pv magazine, con la llegada de la tormenta invernal "Fern", la cual fue provocada por una perturbación del vórtice polar, permitió que la irradiación solar se redujera a solo una pequeña fracción de los niveles normales de invierno en las regiones afectadas.
Según un análisis basado en datos de Solcast, la mitad oriental de Estados Unidos registró entre un 15 % y un 20 % más de irradiación solar que la media histórica de enero, especialmente en regiones como Illinois y Kansas.
Cabe decir que, expertos en meteorología advierten que el calentamiento global podría estar influyendo en la estabilidad del vórtice polar.
Las variaciones en temperatura y presión atmosférica pueden debilitar su estructura, aumentando la probabilidad de que el aire ártico alcance regiones donde históricamente no se registraban condiciones tan extremas.