Detrás de cada cifra de presos políticos , hay una familia rota que cuenta los segundos en Venezuela. Mientras el reloj avanza implacable, las madres y padres mantienen una vigilia constante frente a las rejas, esperando un nombre, una señal o un abrazo.
Sin embargo, ese dolor acumulado ha encendido una mecha distinta: la de los jóvenes que ya no están dispuestos a heredar el silencio de sus padres.
El desafío estudiantil en Venezuela: La cara del poder frente a la juventud
Los estudiantes universitarios han perdido el miedo. Las marchas masivas de este martes marcaron un retorno desafiante a las calles de Caracas. El protagonista fue Miguel Ángel Suárez, presidente de la FCU-UCV, quien encaró a Delcy Rodríguez para exigir la liberación inmediata de sus profesores.
Suárez, de 25 años, resume el sentir de su generación con una frase demoledora: “Yo no sé lo que es vivir en democracia”. Para él, la libertad no es un concepto teórico, sino un anhelo de algo que nunca ha podido tocar.
Preso político comparte testimonio a FIA
El ciudadano francés Camilo Castro, recientemente excarcelado, relata que el castigo del régimen no era solo físico. Durante su tiempo “secuestrado”, su mayor temor no era el encierro, sino la pérdida de su “libertad de pensar bonito”.
En el aislamiento, la lucha se libra contra la locura, la desesperación y el odio que las paredes de la celda intentan inyectar en el alma de los detenidos.
🚨 #Venezuela bajo vigilancia militar
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 7, 2026
Un trayecto de más de 10 horas por carretera estuvo marcado por retenes militares, interrogatorios constantes y presión psicológica.
En ese tramo se encontraron más de 25 puntos de control, revisiones exhaustivas y una vigilancia que… pic.twitter.com/Nmk9sc31pA
La libertad incompleta de los que salen de la cárcel en Venezuela
Para activistas como Ángel Godoy, cruzar el portón de la cárcel no significa ser libre. “Yo voy a ser realmente libre cuando tenga el placer de ver a mis compañeros disfrutar del país”, asegura.
Existe un vínculo invisible entre los que salen y los que se quedan; una sensación de que, mientras falte uno solo tras las rejas, la libertad de los demás es apenas una ilusión temporal o un permiso condicionado.
Marco Antonio Madrid: El cuerpo afuera, la mente en la celda
El testimonio del peruano Marco Antonio Madrid es un espejo de la realidad carcelaria que persiste. Aunque hoy respira aire puro, confiesa que mentalmente sigue con sus compañeros. Madrid no oculta la cruda verdad: sabe que las torturas continúan ocurriendo.
Su libertad física no borra el conocimiento del horror que otros siguen padeciendo en este preciso momento, dejando claro que el trauma no se cura con un acta de liberación.
.@_NinaAndrade recorrió las calles de #Venezuela y el panorama es inquietante.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 10, 2026
Grabar en la calle ya no es periodismo: es un riesgo, es censura, es miedo permanente y un delito.
Anillos de seguridad, patrullas constantes, ejército en cada esquina, así lucen hoy las calles… pic.twitter.com/6KPEAc7uEo
El miedo y la censura: Las verdaderas rejas de Venezuela
En la Venezuela actual, la excarcelación es solo el primer paso. El consenso entre los sobrevivientes y los estudiantes es que nadie es verdaderamente libre mientras persista la sombra de la censura y el miedo a represalias.
La sanación nacional requiere que el país deje de ser una celda gigante para convertirse en un espacio donde pensar diferente no sea un delito. Hasta que ese día llegue, la vigilia en las puertas de las cárceles continuará.