El 3 de septiembre de 2025, China conmemorará en la plaza de Tiananmen el 80 aniversario del final de la Segunda Guerra Mundial con un gigantesco desfile militar. El evento, cuidadosamente organizado, contará con la asistencia de más de dos docenas de líderes extranjeros, entre ellos dos invitados que acaparan la atención internacional: Vladimir Putin, presidente de Rusia, y Kim Jong Un, líder de Corea del Norte.

Su presencia junto a Xi Jinping no solo es un gesto protocolario. La imagen de los tres dirigentes en la Puerta de la Paz Celestial será interpretada como una señal de unidad autocrática y de desafío hacia Occidente.

Kim Jong Un vuelve a China tras seis años de ausencia

La agencia estatal norcoreana KCNA confirmó que Kim Jong Un viajará a Beijing, en lo que será su primera visita a China desde 2019. El líder norcoreano, que ha realizado apenas diez viajes al extranjero desde que asumió el poder en 2011, dejó su país por última vez en 2023, cuando se reunió con Putin en un puerto espacial del extremo oriente ruso.

La asistencia de Kim llega justo después de que Donald Trump, actual presidente de Estados Unidos (EU), expresara su interés en reunirse con el líder norcoreano antes de que finalice el año.

El desfile como demostración de fuerza de China

El acto en Tiananmen será mucho más que una conmemoración histórica. Con más de 10.000 soldados, un centenar de aeronaves y centenares de equipos militares, Pekín aprovechará la ocasión para exhibir los avances de su industria armamentista.

Se espera la presentación pública de drones de última generación, sistemas de guerra electrónica, armas hipersónicas, defensas aéreas y misiles estratégicos, todos desarrollados en territorio chino. Xi Jinping ha convertido la modernización del Ejército Popular de Liberación en una prioridad central de su mandato.

Putin, Kim y Xi: ¿una alianza militar alternativo?

La asistencia de Putin y Kim plantea preguntas sobre el surgimiento de un nuevo bloque de poder. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, Corea del Norte se ha acercado a Rusia, incluso enviando militares para apoyar la ofensiva de Moscú. En 2024, ambos países firmaron un pacto de defensa mutua que garantiza ayuda militar inmediata en caso de ataque.

Para China, el desfile es también una forma de reafirmar su papel como aliado estratégico de Corea del Norte y principal respaldo de Rusia en el escenario internacional.