Hay una notable fractura en la autodenominada Cuarta Transformación y es cada vez más evidente. Para muestra de ello, basta con voltear a ver a Oaxaca, donde la jornada de este domingo dejó al descubierto que los aliados de ayer son los enemigos políticos de hoy.

Se llevó a cabo la consulta de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz, quien ganó la elección de 2022 cobijado por la coalición “Juntos Hacemos Historia” (Morena, PT y Partido Verde). Bajo la máxima obradorista de que “nadie puede estar por encima del pueblo, y sin el pueblo nada”, el mandatario se sometió al escrutinio público, pero ese “pueblo bueno y sabio” le metió un susto mayúsculo.

Derrota en su propia casilla

Los datos son duros. El 38% de quienes acudieron a votar eligieron que se le revocara el mandato por pérdida de confianza. En distintas secciones, las “sábanas” que mostraban los resultados finales apuntaban una derrota estrepitosa de Jara, todo esto pese a la intensa campaña de propaganda a su favor que el aparato estatal desplegó a lo largo de las últimas semanas.

El rechazo fue tal que, según los reportes, ni en su propia casilla, Salomón Jara obtuvo la victoria. Esto fue posible, en parte, gracias a la movilización de miles de ciudadanos encabezada por el Partido del Trabajo (PT), evidenciando el quiebre interno.

Según los resultados, 4 de cada 10 personas que participaron en la consulta de revocación de mandato quieren que deje el cargo.

“Debería abandonar la gubernatura”, afirma Benjamín Robles

Tras estos resultados, la lectura política es severa: Salomón Jara debería abandonar la gubernatura. Y esto no lo dicen sus opositores tradicionales, sino sus propios aliados.

El Comisionado Político del PT, Benjamín Robles, acusó que Salomón Jara intentó operar un fraude en la jornada, pero el rechazo ciudadano fue superior. Robles fue contundente al desconocerlo como autoridad:

“Su gobierno terminó ayer, ya no es gobernador constitucional, es un pseudo gobernador ilegítimo, que podría estar en palacio, pero despreciado por las y los ciudadanos”, sentenció el líder petista.

El desgaste de la coalición

Aunque esta consulta no resultó vinculante al no alcanzar el 40% de participación ciudadana requerido por la ley, el ejercicio sirve como una radiografía política. Es un vistazo claro del cansancio de la ciudadanía hacia los malos gobernantes, pero también es la prueba del desgaste acelerado que muestra la coalición de la llamada Cuarta Transformación, incapaz ya de mantener la unidad en sus bastiones.

4 de cada 10 personas que participaron, quieren que se vaya

A pesar de los acarreos, las “urnas embarazadas” y todas las triquiñuelas operadas en Oaxaca este domingo para llevar a la gente a votar por la permanencia del gobernador, Salomón Jara apenas la libró. El 38% de los votantes eligió que se le revocara el mandato por pérdida de confianza.

Benjamín Robles, Comisionado Político del PT, aseguró que el pueblo de Oaxaca le asestó una lección histórica al mandatario, quien respondió “de la única manera que conoce: el fraude”.

A este escenario se suma que la participación fue tan escasa —apenas una quinta parte del electorado oaxaqueño— que el ejercicio no fue vinculante, ya que no alcanzó el 40 por ciento requerido para tener validez. Aun así, se gastaron alrededor de cien millones de pesos, según cuentas del Instituto Electoral Estatal.

Robles fue contundente al señalar que el gobierno de Jara terminó ayer: “Ya no es gobernador constitucional, es un pseudo gobernador ilegítimo que podría estar en palacio, pero despreciado por los ciudadanos”, sentenció.