El tráfico sexual infantil, un paraíso oculto en México: La historia de una realidad alarmante
En el Día Internacional Contra el Tráfico Sexual Infantil, México enfrenta una realidad alarmante: niños, niñas y adolescentes siguen siendo víctimas de un negocio cruel y lucrativo.
El tráfico sexual infantil en México no muestra signos de disminuir. Según la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), las denuncias de violencia sexual contra menores han aumentado más del 1,000% en los últimos 13 años. Este fenómeno se agrava en un contexto donde la criminalidad organizada opera no solo en el narcotráfico, sino también en la trata de personas, incluyendo menores de edad.
Cifras alarmantes y realidades invisibles del tráfico infantil
Entre enero de 2015 y febrero de 2025, se registraron 2 mil 835 menores víctimas de trata, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública; sin embargo, esta cifra no incluye la llamada “cifra negra”, que representa los casos no denunciados. La mayoría de las víctimas son niñas y adolescentes explotadas sexualmente, aunque los niños también son blanco de depredadores.
Estados como Quintana Roo, Estado de México, Chihuahua y Ciudad de México lideran las estadísticas de denuncias, pero las víctimas pueden ser originarias de cualquier entidad del país. Además, los tratantes han adaptado sus métodos utilizando redes sociales, anuncios publicitarios y perfiles falsos para captar menores vulnerables.

Las historias de terror que deja el tráfico sexual infantil en México:
El caso de Eduardo Verduzco es un ejemplo desgarrador. Eduardo pasó seis años en un albergue en Michoacán llamado “La Gran Familia”, donde fue víctima de explotación sexual desde los 12 años. “Muchos niños pequeños eran abusados por el personal del albergue”, declaró Eduardo, quien hoy lucha por superar su pasado a sus 30 años.
“Cuando le dije a Mama Rosa que El Dinos había abusado sexualmente de mí, me mandó a golpear y a encerrar en un lugar que se llama el Pinocho como castigo”, señaló.
Desafortunadamente, estas historias no son aisladas. En lo que va del año, ya se han abierto 91 carpetas de investigación por trata de menores en México, aunque muchas víctimas nunca son rescatadas ni reciben justicia.

Explotación sexual infantil: Un negocio rentable e impune
La explotación sexual infantil sigue siendo un negocio lucrativo que opera con impunidad en México. La REDIM advierte que esta problemática está profundamente arraigada en una estructura social donde el abuso sexual contra menores es tolerado y poco perseguido. Tania Ramírez Hernández, directora ejecutiva de REDIM, señala que “México no ha dejado de ser un paraíso para el turismo sexual”.
En este Día Internacional Contra el Tráfico Sexual Infantil, es crucial visibilizar esta problemática y exigir acciones concretas para proteger a los menores mexicanos. La lucha contra este delito requiere fortalecer las leyes existentes, mejorar la vigilancia en redes sociales y garantizar que las víctimas reciban apoyo integral para su recuperación.
Cada minuto cuenta: porque mientras usted lee esta nota, en este momento, un menor está siendo abusado en México.