La operatividad del Sistema de Transporte Colectivo Metro en la capital del país atraviesa una etapa crítica debido a la carencia de conservación técnica y una gestión deficiente de sus recursos.

Esta situación ha sido confirmada por los representantes gremiales de la institución, quienes sostienen que los protocolos de cuidado anticipado que se ejecutaron con regularidad en periodos previos han sido suspendidos.

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Crisis del Metro CDMX: Falta de mantenimiento y gestión en la operación del servicio

En la actualidad, las intervenciones se limitan exclusivamente a resolver desperfectos que resultan demasiado obvios para los pasajeros o que adquieren notoriedad a través de denuncias en plataformas digitales.

Ante la falta de respuesta por parte de los directivos tras múltiples advertencias, el personal operativo manifiesta una profunda preocupación por la posibilidad de que ocurran percances fatales adicionales.

La memoria colectiva de los empleados tiene presentes eventos catastróficos previos , tales como la colisión ocurrida en marzo de 2020 dentro de la parada Tacubaya de la primera ruta, que dejó un saldo de una persona fallecida y decenas de lesionados, así como la caída de la infraestructura en la segunda ruta en mayo de 2021, incidente que cobró la vida de 26 individuos y afectó a ochenta más.

Empleados protestan por condiciones laborales y seguridad en el transporte público

Los trabajadores señalan que la ausencia de componentes básicos, como los sujetadores de aisladores conocidos técnicamente como perros Nelson, impide labores fundamentales de limpieza en la barra guía.

La integridad del servicio depende de elementos cruciales como el riel y la barra guía; la ausencia de estos implementos de seguridad aumenta exponencialmente el riesgo de siniestros. Actualmente, los desperfectos y el abandono de los convoyes, los caminos de rodamiento, las zonas de espera y el equipamiento general derivan en demoras constantes que afectan el ritmo de la ciudad.

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Para paliar la falta de insumos, se ha normalizado una práctica interna denominada canibalismo, la cual consiste en desmantelar una unidad fuera de servicio para extraerle múltiples componentes que permitan la circulación de otros vagones.

Esta estrategia de desarmar maquinaria para cubrir urgencias operativas evidencia la precariedad extrema del sistema. Dado que el Metro moviliza cada jornada a una población de entre tres y cuatro millones de ciudadanos, el personal demanda una rehabilitación completa y profunda.

Prácticas extremas como el ‘canibalismo’ evidencian precariedad del sistema

Una de las irregularidades más graves detectadas recientemente involucra el traslado de maderos de soporte retirados de la ruta uno hacia los depósitos de mantenimiento en zonas como Tasqueña o Indios Verdes, donde son instalados nuevamente como si se tratara de material sin uso previo.

En un acto de protesta masiva, aproximadamente cinco mil empleados se congregaron en el corazón de la urbe el pasado miércoles para denunciar la insuficiencia financiera que aqueja a las instalaciones y a la flota de casi cuatrocientos trenes.

Los manifestantes recalcaron que estas condiciones vulneran la seguridad tanto de quienes operan el transporte como de los millones de usuarios. Finalmente, el gremio ha advertido que, de no recibir una solución integral a sus peticiones, podrían iniciar suspensiones de labores de forma gradual en las distintas líneas que integran la red.