Productores de limón del municipio de Emiliano Zapata, en el estado de Veracruz, denunciaron un aumento en los robos a limonares, principalmente en cinco comunidades donde —aseguran— los delincuentes operan de manera organizada.

De acuerdo con los afectados, los hurtos se han intensificado en localidades como Chavarrillo Pueblo y en zonas cercanas a Tuzamapan, perteneciente al municipio de Coatepec, así como Palmarejo, Pinoltepec y Coches.

Robos organizados en la zona citrícola en Veracruz

Héctor Castro, productor de Chavarrillo Pueblo, explicó que han detectado la presencia de personas ajenas a las comunidades que recorren las fincas con mochilas para sustraer el fruto.

“Sí ya está llegando gente de fuera… regularmente no andan solos. Venían con mochilas, caminaban en las fincas y pues imagínense, una mochilita de veinte kilos con dos mochilas hacen reja y media”, relató.

Los agricultores aseguran que los delincuentes ingresan cuando los propietarios no se encuentran en el lugar y aprovechan la falta de vigilancia para llevarse el producto.

Ernesto Contreras Blanco, también limonero de la zona, señaló que muchas veces solo están “viendo que no esté el dueño y se meten y se lo llevan”, lo que genera una sensación de indefensión entre los productores.

Alza en el precio del limón se relaciona con el robo

Los afectados consideran que el repunte en los robos está relacionado con el incremento en el precio del limón. Actualmente, una caja de 25 kilogramos supera los 550 pesos, lo que convierte al fruto en un blanco atractivo para la delincuencia.

“Van y se llevan una cajita que vale 550 pesos… ya alcanza para sostén de una familia uno o dos días”, expresó Contreras Blanco.

En temporada de corte, agregan, el riesgo aumenta debido a la cantidad de producto disponible en las parcelas.

Miedo en las comunidades rurales de Veracruz

Los productores aseguran que los robos no son nuevos, pero en esta temporada el delito se ha recrudecido. Incluso, algunos campesinos temen acudir a sus propias fincas ante rumores de que los responsables podrían estar armados.

“Tienen miedo hasta ir a sus fincas… uno va como si fuera uno mismo a robarse, porque tiene uno miedo”, lamentó uno de los afectados.

La situación ha generado preocupación en la región citrícola, donde muchas familias dependen directamente de la producción y venta de limón como principal fuente de ingresos.

Limoneros piden mayor presencia policial

Ante este panorama, los limoneros solicitaron a las autoridades municipales y estatales reforzar la vigilancia en caminos rurales y zonas de cultivo.

Señalan que los delincuentes se dispersan en distintos sembradíos, lo que dificulta su detección. Por ello, consideran necesaria la implementación de operativos constantes para frenar el robo y garantizar la seguridad de quienes trabajan en el campo.

Los productores advierten que, de no atenderse la problemática, el impacto económico podría agravarse en las comunidades citrícolas de Emiliano Zapata y municipios vecinos.