La madrugada de este jueves, José Ramón López Beltrán, hijo mayor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, abrió un frente de batalla inusual en redes sociales. No fue contra opositores políticos ni medios de comunicación, sino contra Grok, la inteligencia artificial desarrollada por la empresa xAI de Elon Musk.

A través de su cuenta de X, López Beltrán publicó un extenso reclamo a las 2:00 de la mañana, acusando al sistema de generar respuestas ofensivas en su contra. Sin embargo, la publicación desató una ola de comentarios que cuestionaron el foco de su atención: mientras el país atraviesa una severa crisis de violencia e inseguridad, la prioridad del morenista se centró en un pleito digital.

"Acoso automatizado": La queja de José Ramón

En su mensaje dirigido a Musk y a la plataforma X, López Beltrán calificó la interacción con el chatbot como "acoso automatizado". Según su testimonio, la IA generó contenido que incluía "insultos, estigmatización corporal y desinformación" bajo la etiqueta de sátira.

Argumentando que "la automatización no elimina la rendición de cuentas", enlistó cuatro exigencias puntuales para la empresa tecnológica:

  1. Una disculpa institucional (no solo una respuesta automática del sistema).
  2. Una explicación técnica sobre la falla en los filtros y salvaguardas.
  3. La adopción de protocolos que impidan que la IA "normalice el odio".
  4. Un mecanismo de corrección pública ante estos casos.

"La inteligencia artificial debe ampliar derechos y fortalecer el debate, no normalizar el odio desde el diseño", sentenció en su comunicado.

Si bien el debate sobre la ética en la Inteligencia Artificial es un tema global relevante, la publicación generó controversia por el contexto nacional . Usuarios y analistas señalaron el contraste entre la energía dedicada a este agravio personal y el silencio frente a los problemas que aquejan a la ciudadanía.

Mientras miles de familias mexicanas enfrentan una realidad marcada por el dominio del crimen organizado y la inseguridad en diversos estados, la agenda pública de José Ramón López Beltrán se volcó hacia la defensa de su imagen ante un algoritmo.