La popularidad creciente de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) ha transformado diversos aspectos de nuestra vida, desde la búsqueda de información hasta la creación de imágenes con estilos artísticos específicos, como el evocado por el renombrado Studio Ghibli.
Sin embargo, detrás de la aparente inmaterialidad de estas tecnologías, se esconde un consumo de recursos naturales, entre ellos, una cantidad considerable de agua. Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han puesto de relieve este aspecto, enfocándose en cómo el uso cotidiano de la IA impacta en el gasto hídrico.
Consumo de agua asociado a la IA no se debe directamente a la herramienta: UNAM
De acuerdo con expertos de la UNAM, el consumo de agua asociado a la IA no se debe directamente a la herramienta que utilizamos en nuestro dispositivo, sino a la infraestructura subyacente que la hace funcionar. Tecnologías como ChatGPT, y otras plataformas de inteligencia artificial, requieren de vastos centros de datos para procesar y almacenar la enorme cantidad de información que manejan al simular procesos humanos. Estos centros operan de manera continua, las 24 horas del día, los siete días de la semana, generando una gran cantidad de calor.
Para evitar el sobrecalentamiento de los componentes electrónicos en estos centros de datos, se implementan sistemas de refrigeración que, en muchos casos, utilizan agua. Tal como explica la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM, durante este proceso, el agua se reutiliza varias veces, pero una parte inevitablemente se evapora, y es necesario reemplazarla periódicamente para prevenir daños en los equipos debido a la acumulación de sales y minerales.
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Además del agua utilizada directamente en la refrigeración, la UNAM señala que los servidores que sustentan la IA suelen alimentarse con energías no renovables, cuya producción también implica un consumo significativo de agua. Esto genera una huella hídrica indirecta cada vez que interactuamos con una inteligencia artificial.
¿Cuánta agua utilizan las inteligencias artificiales como ChatGPT?
Se estima que inteligencias artificiales como ChatGPT pueden utilizar aproximadamente medio litro de agua para responder entre 10 y 50 preguntas. Si consideramos la gran cantidad de personas que utilizan estas herramientas a diario, el consumo total de agua puede ascender a cifras considerables, alcanzando alrededor de cuatro millones de litros.
Este gasto de agua no se limita a la interacción mediante texto. La creación y el intercambio de imágenes o videos generados por IA también contribuyen a este consumo.
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Cualquier actividad que involucre el uso de la inteligencia artificial, desde obtener respuestas a preguntas hasta generar contenido visual, implica la activación de estos centros de datos y, por ende, el consumo de agua para su funcionamiento y refrigeración.
Es fundamental comprender que este análisis de la UNAM busca informar sobre un aspecto poco visible del uso de la IA. Al igual que otras actividades cotidianas que consumen agua de manera indirecta a través de la energía que utilizan (como cargar nuestros dispositivos o usar electrodomésticos), el uso de la inteligencia artificial también tiene una huella hídrica que es importante tener en cuenta en el panorama general del consumo de recursos.