Las mujeres sienten un cansancio raro, falta de aire, malestar que no necesariamente se parece al famoso 'dolor de pecho' que todo el mundo asocia con un infarto, y entonces ellas mismas o incluso su familia y compañeros de trabajo piensan primero en estrés, ansiedad o agotamiento.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advirtió que estos padecimientos en ellas siguen siendo subvalorados, subreconocidos, subdiagnosticados y subtratados, además de que las mujeres todavía están subrepresentadas en estudios clínicos.
Un estudio realizado en México con más de 62 mil pacientes mostró que, incluso cuando reciben tratamiento, las mujeres mantienen un riesgo de infarto más alto que los hombres. A eso se suma que entre ellas son más frecuentes factores como diabetes, hipertensión y dislipidemias, lo que complica todavía más el panorama.
¿Por qué el infarto en mujeres puede pasar desapercibido?
Uno de los mayores obstáculos es que no siempre encaja con la idea tradicional que muchas personas tienen de un problema cardíaco. Gabriela Borrayo Sánchez, secretaria general de la Facultad de Medicina de la UNAM, explicó que en mujeres existen síntomas poco comunes, lo que provoca que antes de pensar en un infarto se consideren otros diagnósticos.
El protocolo 'Código Infarto' (creado en 2015 por Borrayo Sánchez para el diagnóstico oportuno de infartos) mostró que, antes de su aplicación, 7 de cada 10 mujeres no recibían atención. Entre las razones estaban justamente esos síntomas menos reconocibles, además de que muchas se quedaban en casa hasta seis horas más antes de buscar ayuda.
Y estas cifras alarman porque el corazón sí avisa, pero no siempre de la forma que durante años se enseñó a identificar. Y cuando no se interpreta bien, el diagnóstico llega tarde.
El riesgo no solo es enfermarse
La Universidad advirtió que, aunque los hombres se enferman más del corazón, el pronóstico cambia en el caso de las mujeres. Según explicó Borrayo Sánchez, una vez que se llega al diagnóstico, en ellas hay hasta cuatro años para que se presente un infarto, mientras que en los hombres ese plazo puede ser de hasta diez años.
Eso significa que el margen de reacción es más corto. Por eso el subdiagnóstico tiene consecuencias que van más allá de una consulta tardía: en comparación con los hombres, las mujeres tienen:
- 29% más probabilidades de reinfarto
- 28% mayor riesgo de angina de pecho
- 40% más de insuficiencia cardíaca
- 18 % de insuficiencia renal.
Con la implementación de 'Código Infarto', la cifra de mujeres que no reciben atención bajó de siete a tres por cada diez. Aun así, la brecha no desaparece: en los hombres, la proporción es de dos por cada diez.
Los factores de riesgo también afectan más a las mujeres
El problema no empieza cuando aparece el infarto. Muchas veces comienza años antes, con condiciones que avanzan en silencio. La UNAM encontró que en mujeres hay:
- 52.7 % mayor índice de diabetes
- 69.3 % más casos de hipertensión
- 35.1 % de dislipidemias
Estas cifras son superiores a las de la población general y aumentan con la edad.
Estas son las recomendaciones para reducir el riesgo de infarto
La UNAM señaló que volver a una vida saludable puede reducir hasta en 89 % el riesgo de padecer diabetes o desarrollar problemas cardíacos.
Para lograrlo, Ana Lilia Rodríguez Ventura, jefa del Departamento de Embriología y Genética de la Facultad de Medicina, resumió cinco pasos:
- Pasar menos tiempo sentados y hacer más actividad física
- Consumir más fibra y grasas poliinsaturadas
- Reducir las grasas trans y los alimentos procesados
- Dejar de fumar, y también dejar el alcohol.
En las mujeres, los problemas cardiovasculares no solo deben atenderse, también deben reconocerse antes. Porque cuando el diagnóstico se retrasa, el corazón ya va varios pasos adelante.