El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, tomó una decisión drástica tras una jornada de violencia que sacudió al país. Debido a una serie de ataques armados y motines en las cárceles que dejaron un saldo de ocho personas muertas, el mandatario decretó Estado de Sitio .

Esta medida permite que tanto la policía como el Ejército usen toda su fuerza para perseguir directamente a las "maras" y a los grupos del crimen organizado que intentan aterrorizar a la población.

Arévalo aclaró que, aunque es una medida de emergencia, la vida diaria de las personas no debería cambiar: los negocios y oficinas seguirán funcionando y la gente podrá moverse con libertad. Sin embargo, como precaución, las clases se suspendieron por un día.

Además, el presidente declaró tres días de luto nacional en honor a los agentes que perdieron la vida este domingo, asegurando que el Estado no se quedará de brazos cruzados ante las amenazas a la seguridad.

Esta decisión extrema surge tras una jornada de terror que incluyó 13 ataques armados directos contra las autoridades, dejando un saldo doloroso de siete oficiales fallecidos y diez más heridos en cumplimiento de su deber.

Por qué están atacando a policías en Guatemala

Todo comenzó dentro de las prisiones. Miembros de la pandilla Barrio 18 organizaron motines en tres cárceles distintas para exigir privilegios y traslados. El principal responsable, según el gobierno, es Aldo Dupié Ochoa, alias "El Lobo", el líder máximo de esta organización.

Los reclusos tomaron como rehenes a varios guardias para presionar a las autoridades, lo que obligó al ejército y a las fuerzas especiales a lanzar operativos de rescate para retomar el control de los penales.

Pandillas atacan estaciones de policía en Guatemala

Como respuesta a la mano dura del gobierno en las prisiones, los pandilleros que están afuera lanzaron una ofensiva coordinada contra las estaciones de policía. No fueron asaltos comunes, sino ataques planeados para herir a los uniformados en represalia por la recaptura de "El Lobo" y la liberación de los guardias.

El ministro del Interior, Marco Antonio Villeda, fue claro: el gobierno no va a negociar con criminales ni les devolverá los beneficios que tenían antes en las cárceles, a pesar de las amenazas.

Guatemala en alerta máxima

Para proteger a la población, el gobierno no solo cerró las escuelas, sino que también suspendió cualquier actividad recreativa o pública masiva. La orden para los policías es estar en alerta máxima y reforzar cada cuartel, ya que todavía hay cárceles donde los reos mantienen el control y tienen personas secuestradas.

En los operativos más recientes, la policía logró abatir a un pandillero y detener a otros siete que planeaban nuevos ataques, pero la tensión sigue siendo muy alta en cada esquina de la capital y las provincias.

Qué pasará con los rehenes retenidos en cárceles de Guatemala

Mientras el lunes comienza con las aulas vacías, las fuerzas de seguridad continúan trabajando para liberar a los custodios que siguen retenidos en dos prisiones. La postura del presidente y su gabinete es de "cero tolerancia".

Aunque la medida de suspender clases busca evitar que los niños queden atrapados en posibles tiroteos, la incertidumbre crece entre los ciudadanos, quienes esperan que la policía logre restablecer el orden antes de que la violencia de las pandillas escale aún más.