En un caso que responsabiliza a los padres de familia en Estados Unidos, Colin Gray, padre de un menor de edad que desató un tiroteo en Georgia, fue encontrado culpable por homicidio.

Histórico veredicto: Colin Gray, declarado culpable por el tiroteo en la Preparatoria Apalachee

El hombre de 55 años de edad enfrentó un juicio que duró 11 días, debido al caso de responsabilidad criminal por el tiroteo ocurrido en septiembre de 2024 y que dejó la muerte de dos estudiantes y dos profesores de la Preparatoria Apalachee en la ciudad de Winder, Georgia.

De rifle de Navidad a tragedia: Las pruebas que hundieron al padre de Colt Gray

Los fiscales argumentaron en el juicio que el acusado armó a Colt Gray, quien tenía 14 años de edad al momento del tiroteo, y le regaló un rifle por Navidad, ocho meses y medio antes del crimen.

Su hijo enfrenta un juicio por separado por 55 cargos, entre esos, asesinato, y alega que es inocente, aunque su participación como autor del tiroteo no está en duda por las autoridades.

¿Más de 100 años de prisión? La severa condena que enfrenta Colin Gray

Colin Gray fue acusado por 27 cargos, entre ellos, el de asesinato en segundo grado, homicidio involuntario y conducta imprudente. Posteriormente, fue sacado de la sala con grilletes, enfrentándose a una posible condena de más de 100 años de prisión cuando reciba su sentencia. La fecha de sentencia aún no es determinada.

Por su parte, Colin Gray alegó que es inocente y declaró que sólo trataba de ser un buen padre en un hogar problemático. Añadió que no pensó nunca que su hijo sería el responsable de un tiroteo.

La fiscalía señaló que el juicio se trata sobre quién armó al adolescente Colt Gray y quién le permitió actuar como lo hizo. La defensa del padre de familia señaló que el único que debía ser castigado por la justicia debería ser el adolescente.

Precedente judicial: ¿En qué se diferencia este caso del de los Crumbley en Michigan?

Esta es la segunda ocasión en que Estados Unidos lleva a la corte al padre de familia de un joven acusado de causar un tiroteo. El primero fue el de James y Jennifer Crumbley, acusados de homicidio involuntario por permitir que su hijo Ethan Crumbley, atacara a sus compañeros de la secundaria Oxford, en Michigan en 2021, que dejó cuatro muertos.

Los padres compraron un arma para Ethan como regalo de Día de Acción de Gracias. Ambos enfrentaron penas de entre 10 a 15 años de prisión.