Cuando se piensa en Nueva York, lo primero que viene a la mente son rascacielos, taxis amarillos y un ritmo de vida acelerado. Pero el estado es mucho más que su famosa ciudad. Entre paisajes encantadores y comunidades tranquilas, hay destinos que ofrecen seguridad, calidad de vida y un ambiente ideal para disfrutar de la jubilación.
Según World Atlas, tres pueblos destacan por su combinación de belleza, tranquilidad y baja criminalidad. Se trata de Bath, Cooperstown y Owego, lugares donde el tiempo parece moverse con más calma y la vida cotidiana se disfruta sin estrés.
Cada uno tiene su propio encanto, desde calles con historia hasta paisajes naturales que invitan a la relajación. Para quienes sueñan con un retiro lejos del bullicio, estos sitios ofrecen una oportunidad perfecta.
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Los tres bonitos pueblos de Nueva York que son perfectos para los jubilados
Fuera del caos de las grandes ciudades, estos pueblos neoyorquinos son opciones soñadas para los años dorados:
Bath: historia y serenidad rural
Con raíces que se remontan a 1793, este pueblo en el condado de Steuben ofrece un ambiente tranquilo rodeado de granjas familiares y edificios históricos como la Primera Iglesia Presbiteriana. El precio medio de una vivienda es de 230,000 dólares.
Cooperstown: béisbol y paisajes encantadores
Hogar del Salón de la Fama del Béisbol, este pueblo en el condado de Otsego combina cultura, festivales y el hermoso lago Otsego, perfecto para disfrutar de la naturaleza. Las casas rondan los 350,000 dólares.
Owego: arquitectura histórica y vida comunitaria
Elegido como “El Pueblo Pequeño Más ‘Cool’ de América”, ofrece calles con casas antiguas, parques junto al río y eventos locales como la Fiesta de la Fresa. El costo medio de una vivienda es de 150,000 dólares.
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Cada uno de estos pueblos tiene su propio encanto, pero todos ofrecen lo mismo: un lugar tranquilo y acogedor para disfrutar de la jubilación con calidad de vida y sin el estrés característico de la Gran Manzana.