Los habitantes de Texas esperan con ansias la construcción del tren de alta velocidad que unirá las ciudades de Dallas y Houston en 90 minutos, pero una inesperada resolución por parte del Concejo Municipal hace peligrar el proyecto, que el propio presidente de Estados Unidos, Joe Bien, había impulsado meses atrás. ¿Qué está sucediendo?
La propuesta del tren bala en el Estado de la Estrella Solitaria se había anunciado en abril, cuando el mandatario presidencial y el primer ministro japonés, Fumio Kishida, mantuvieron una reunión y dialogaron sobre la posibilidad de crear este servicio ferroviario que transformaría el territorio de Greg Abbott. Sin embargo, este miércoles los ciudadanos se enteraron de que aún no está en marcha el plan y enfrenta nuevos retrasos.
Te puede interesar: Así sería Texas tras la llegada del tren de alta velocidad
Historia y especificaciones del invento creado: Trenes
Los miembros del Concejo de Dallas aprobaron por unanimidad una resolución en la que se opondrían a una parte clave del proyecto hasta que se complete un estudio de impacto económico, lo que implica un duro revés para su fabricación. Esta idea, que es coordinada por el Concejo de Gobierno del Centro Norte de Texas (NCTCOG, por sus siglas en inglés), todavía no recibió la aprobación de la Ley de Política Ambiental Nacional (NEPA, por sus siglas en inglés), y las autoridades no están brindando mayores detalles.
El medio NBC 5 informó que el representante Chad West pidió que se investigue el tratamiento del sistema ferroviario. “No podemos hacer grandes proyectos sin entender el impacto económico, especialmente si vamos a cortar parte del centro de la ciudad, lo cual hemos visto”, declaró.
¿Cómo impactará el tren de alta velocidad en Texas?
El vicepresidente de la empresa Amtrak, Andy Byford, había adelantado en abril que la construcción del tren podría comenzar “a principios del 2030" y precisaría “un amplio apoyo político”, además de una combinación de financiación pública y privada, dado que costará alrededor de 30,000 millones de dólares. Esta creación podría significar también importantes cantidades de puestos de trabajo para los residentes.
Pero otro de los miembros del Concejo, Omar Narváez, dijo a medios locales que no está conforme con el proyecto tal como se le conoce. “Podemos hacer una pausa, pisar el freno, como quieras llamarlo, y eso está bien porque tenemos que hacerlo bien. Esto afectará a Dallas durante los próximos 100 años, fácilmente”, expresó.
Te puede interesar: El tren de alta velocidad de Texas está cada vez más cerca: checa los avances
Por su parte, el gerente de planificación de transporte del NCTCOG, Brendon Wheeler, confirmó que la no aprobación de la NEPA estaba relacionada exclusivamente a los inversores y dijo que, especialmente los extranjeros, ven un “beneficio económico” en el tren de alta velocidad.