Entre el dolor y la tensión del juego, Esme se dobló de dolor, pero no estuvo sola: Sargento y Kenta la apoyaron y cuidaron en todo momento, mostrando la unión que aún existe dentro de la competencia.
Entre el dolor y la tensión del juego, Esme se dobló de dolor, pero no estuvo sola: Sargento y Kenta la apoyaron y cuidaron en todo momento, mostrando la unión que aún existe dentro de la competencia.