Se podría decir que esta es una de las publicaciones más sinceras y valientes que ha compartido la actriz Eiza González, al revelarle a sus fanáticos los profundos problemas alimenticios que enfrentó cuando era más joven. En el marco de la Semana de Concientización sobre los Trastornos Alimentarios, la mexicana, de 36 años, reconoció que en algún momento de su vida se sintió “inestable e insegura” consigo misma. Con una honestidad brutal, confesó que durante la “mayor parte de mi vida, mi relación con mi cuerpo ha sido complicada”.

¿Cómo la depresión se apoderó del cuerpo de Eiza González?

Al inicio de su relato, detalla cómo la depresión se apoderó de ella tras la trágica pérdida de su padre, un evento que marcó un antes y un después en su equilibrio emocional: “A los 13 años, había engordado 13 kilos casi de la noche a la mañana, lidiando con el duelo, la pubertad y la confusión, todo a la vez”, explica la actriz, subrayando la carga que supuso atravesar el luto en una etapa de tantos cambios físicos.

¿Qué pasó al inicio de su carrera?

La situación se tornó aún más compleja a los 15 años, cuando su carrera despegó y se vio inmersa en el escrutinio mediático. Según cuenta en su publicación, que ya acumula casi los 300 mil likes, el juicio externo fue implacable: “me vi envuelta en el ojo público. Cada imagen era diseccionada, cada detalle criticado, y todos parecían tener una opinión sobre mi cuerpo, quién era yo y quién debería ser”.

Esta presión externa la llevó a sufrir de “autodismorfia" y la condujo por un camino que describe como doloroso. “Me obsesioné: me pesaba constantemente, medía mi peso en kilos, me preguntaba si perder más peso haría que la gente me quisiera o me haría gustarme a mí misma”, revela González. Sin embargo, esa aprobación externa que buscaba con tanto ahínco “nunca llegó” para la reconocida actriz que ahora se codea con los directores más prestigiosos de Hollywood.

Eiza González habla de su fortaleza

Eiza González reflexiona sobre el costo de intentar encajar en moldes ajenos. “En cambio, las opiniones se multiplicaron. Lo que pensé que parecía fortaleza (adaptándome a lo que otros querían) se percibió como debilidad. Cedí ante el ruido y me sentí más vacía que nunca”, confiesa. No obstante, asegura que, de no ser por ese camino largo y difícil, no sería la mujer resiliente que es hoy día.

Lee también: El ERROR que cometes al limpiar tu rostro y te causa más acné

Eiza González sale en defensa de Jennifer Lopez y manda mensaje a los fans de la cantante