El delineador de ojos es uno de los productos que más puede elevar un look de maquillaje. Dependiendo del tono y su aplicación, es posible proyectar una imagen misteriosa y sofisticada; sin embargo, si no se aplica correctamente, el resultado puede ser contraproducente, haciendo que la mirada luzca cansada, con más edad o ambas cosas.
La reconocida maquilladora Mezhgan Hussainy indica que, aunque no es estrictamente necesario dominar el delineado de forma milimétrica, el éxito reside en realizar una aplicación cuidadosa y sutil. Actualmente, la tendencia sigue premiando la naturalidad sobre el exceso.
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¿Cuáles son los 5 errores más comunes al delinearme? Aquí la solución
- El exceso de producto: Según Hussainy, el problema número uno es aplicar demasiado pigmento. Una línea excesivamente gruesa u oscura no enmarca el ojo, sino que lo "aplasta", provocando que parezca más pequeño y endureciendo las facciones de manera innecesaria.
¿Cómo solucionarlo? Construye la intensidad poco a poco. Empieza con una línea muy fina a ras de las pestañas y añade profundidad solo si el diseño del maquillaje realmente lo requiere.
- Abusar del negro: El delineador negro es un básico indiscutible, pero su intensidad puede ser traicionera, especialmente en maquillajes de día o en rostros de facciones finas. Aplicarlo con demasiada fuerza puede opacar el brillo natural de la mirada.
¿Cómo solucionarlo? Si buscas un acabado natural, opta por trazos suaves. El delineador debe funcionar como un realce sutil, no como el protagonista absoluto que domine todo el rostro.
- Elegir el tono equivocado para tu color de ojos: No todos los colores favorecen a todos los tipos de iris. Usar un tono que no armonice con tu color natural puede apagar la expresión de tus ojos.
¿Cómo solucionarlo? Los marrones y bronces cálidos son ideales para iluminar los ojos claros, mientras que los tonos joya (como el azul noche o el esmeralda) resaltan profundamente los ojos oscuros.
- Intentar trazar una línea larga de un solo golpe: intentar hacer el cat-eye en un solo movimiento continuo. Esto suele terminar en un trazo tembloroso, asimétrico o demasiado grueso.
¿Cómo solucionarlo? Trabaja con trazos cortos y controlados. Utiliza un delineador de punta fina y une los puntos progresivamente. La precisión viene del control manual, no de la velocidad.
- Borrar todo ante el primer fallo: Muchos cometen el error de desmaquillar todo el párpado cuando el trazo no queda perfecto, lo que irrita la delicada piel del área y hace perder tiempo valioso.
¿Cómo solucionarlo? Ten siempre a mano un bastoncillo de algodón. Es la herramienta perfecta para limpiar bordes o suavizar una línea marcada. También puedes usar una brocha pequeña para difuminar el error y convertirlo en un efecto smokey muy favorecedor.
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