Tras los últimos resultados en Exatlón México, los Azules no ocultaron su frustración al lamentar la derrota, mientras que los Rojos vivieron una experiencia de alto nivel con comida especial y un partido de pádel que les permitió relajarse, despejar la mente y prepararse anímicamente para la siguiente contienda, celebrando un momento fuera de la exigencia de los circuitos.