En el avance de Exatlón México, Mono reconoció que la competencia puede llevar a los atletas del cielo al infierno en cuestión de segundos, mientras los Rojos vivieron un momento espiritual, Antonio Rosique advirtió sobre la llegada de una medalla que podría cambiarlo todo y dejó claro que se gana y se entrega en equipo, todo en medio de una prueba de supervivencia que mantiene a todos los atletas bajo máxima tensión.