Exatlón México marca un antes y un después con la llegada del último refuerzo de la temporada al Equipo Rojo, una promesa olímpica con experiencia que podría reconfigurar el equilibrio de fuerzas, mientras Antonio Rosique lanza una advertencia contundente tras más de 16 semanas de desgaste físico y mental donde las rivalidades se vuelven cada vez más evidentes y un momento de tensión entre dos atletas enciende las alertas dentro y fuera de los circuitos, confirmando que la novena temporada ha entrado en su fase más impredecible.