Alejandro se despidió de Exatlón México asegurando que fue la aventura que más lo hizo evolucionar. Reconoció que desde la semana 17 enfrentó una dura batalla mental marcada por el encierro y las derrotas. Agradeció a su equipo y al público por el apoyo, afirmando que nunca se rindió y que descubrió que no tiene límites.