Vestirse de negro es una elección estética que atraviesa modas, generaciones y culturas. Para muchos, es sinónimo de elegancia, sobriedad y versatilidad. Para otros es una forma de sentirse seguros, protegidos o incluso más poderosos frente al entorno.
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Sin embargo, más allá de las tendencias, el color que elegimos para vestirnos dice mucho más de lo que creemos sobre nuestra personalidad, nuestras emociones y la manera en que nos vinculamos con el mundo. Desde la psicología del color , disciplina que estudia cómo los tonos influyen en la percepción y el comportamiento humano, el negro ocupa un lugar particular.
Lejos de ser solo un color "neutral", diversos especialistas coinciden en que su uso frecuente puede estar relacionado con rasgos profundos de carácter, mecanismos de defensa emocional e incluso con la forma en que una persona desea ser percibida socialmente. Este es su significado.
¿Qué significa el color negro según la psicología?
De acuerdo con la psicóloga y experta en psicología del color Eva Heller, autora del libro Psicología del color, el negro simboliza poder, autoridad, elegancia y control, pero también misterio, distancia emocional y necesidad de protección. Es un tono asociado tanto al lujo como al luto, lo que refleja su fuerte carga simbólica en el inconsciente colectivo.
Otros especialistas, como la doctora Karen Pine, profesora de psicología en la Universidad de Hertfordshire, señalan que el negro suele transmitir una imagen de competencia, seriedad e independencia. En contextos sociales o laborales, vestir de negro puede generar una percepción de liderazgo y dominio. Pero al mismo tiempo puede funcionar como una barrera emocional, una forma de marcar límites y evitar la exposición afectiva.
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Psicología: ¿Cuál es el rasgo de la personalidad que oculta vestirse de negro?
Desde una mirada psicológica, quienes eligen el negro de manera recurrente tienden a mostrar rasgos de introspección, autocontrol y necesidad de mantener cierto dominio sobre su entorno. Según la psicóloga clínica Jennifer Baumgartner, autora de You Are What You Wear, la ropa funciona como una extensión del yo.
En este sentido, el negro puede actuar como una "armadura simbólica" que protege frente a inseguridades, críticas o vulnerabilidad emocional. Asimismo, vestir de esta tonalidad también se asocia con personalidades perfeccionistas, exigentes consigo mismas y con una fuerte necesidad de orden interno.
Para algunos expertos, como la terapeuta cognitiva Dawnn Karen, el negro puede reflejar un deseo inconsciente de pasar desapercibido o de evitar juicios externos, al mismo tiempo que proyecta una imagen de fortaleza y autosuficiencia. En definitiva, detrás de esta elección cromática no solo hay una cuestión de estilo, sino una narrativa emocional que habla de cómo cada persona se percibe y cómo desea ser vista.