En el mundo de la manicura existen técnicas que suelen confundirse, y el rubber y el gel semipermanente son dos de las más populares. Aunque a simple vista pueden parecer similares, cada uno tiene funciones, beneficios y resultados distintos que influyen directamente en la duración, resistencia y apariencia de las uñas.
De acuerdo a expertos del portal Nailistas, la principal diferencia está en su función, textura y resultado final. Aunque suelen confundirse, no cumplen el mismo objetivo.
¿Cómo son las uñas con gel semipermanente?
Las uñas con gel semipermanente se caracterizan por verse naturales, brillantes y prolijas, con una duración mayor a la del esmalte tradicional. Estas son sus principales características:
- Acabado brillante y uniforme, que se mantiene intacto por semanas.
- Textura ligera, no engrosa la uña ni se siente pesada.
- Duración de 2 a 3 semanas sin perder color ni brillo.
- Secado inmediato en lámpara LED o UV.
- Aspecto natural, ideal para quienes buscan uñas elegantes y discretas.
- Gran variedad de colores y diseños, desde tonos clásicos hasta nail art sencillo.
- No se despinta fácilmente, incluso con actividades diarias.
Así son las uñas con rubber
Las uñas con rubber (rubber base o gel rubber) se caracterizan por verse más firmes, parejas y resistentes, manteniendo un acabado natural. Sus principales características son:
- Apariencia uniforme y lisa, ya que ayuda a nivelar imperfecciones.
- Textura ligeramente más gruesa, pero sin verse artificial.
- Mayor resistencia y flexibilidad, ideal para uñas frágiles o delgadas.
- Refuerza la uña natural, evitando quiebres y desprendimientos.
- Duración de 3 a 4 semanas, dependiendo del cuidado.
- Aspecto natural o lechoso, aunque puede aplicarse color encima.
- Sensación de uña más fuerte, sin rigidez excesiva.
Los cuidados que tienen este tipo de uñas
Especialistas del sitio Cosméticos Vogue dieron a conocer cuáles son los cuidados que requieren estas uñas, para que duren más tiempo y se mantengan sanas:
- Hidrata las cutículas a diario con aceite o crema para evitar resequedad.
- Usa guantes al lavar platos o limpiar para protegerlas de químicos.
- Evita usar las uñas como herramienta (abrir latas, raspar, despegar).
- No las muerdas ni las levantes, ya que puede dañarse la uña natural.
- Aplica crema de manos con frecuencia para mantenerlas flexibles.
- Respeta el tiempo de retiro, no las arranques; lo ideal es retirarlas de forma profesional.
- Dales descansos periódicos a tus uñas entre aplicaciones para que se regeneren.
- Evita golpes fuertes, aunque sean resistentes, pueden debilitarse.