El sol está a todo lo que da y nuestra piel se puede ver afectada por el calor; es por eso que necesitarás mucha protección solar para así mantenerla hidratada. Lo que necesitas es una rutina inteligente que se adapte a las altas temperaturas. Recordemos que el calor no solo quema, también debilita la barrera cutánea, aumenta la producción de grasa y favorece la aparición de manchas y arrugas prematuras. Es por eso que aquí te explicaremos cómo prevenir todo el daño de manera efectiva.
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3 tips para proteger tu piel del sol
1. Usa protector solar (y reaplica correctamente)
Es un hecho que usar bloqueador es muy importante, pero hay que mencionar que no es algo que se deba hacer una sola vez al día. Cuando la temperatura sube, sudamos más, y eso reduce la eficacia del protector solar. Es importante elegir un FPS 50 de amplio espectro, resistente al agua, y colocártelo cada dos o tres horas, sobre todo si pasas tu tiempo al aire libre.
2. Refuerza la hidratación desde dentro y fuera
El calor acelera la pérdida de agua en todo nuestro cuerpo y lo hace a través de la piel, lo que puede provocar resequedad, descamación o exceso de grasa. Así que toma suficiente agua durante el día; no te olvides de usar hidratantes ligeros como el ácido hialurónico o glicerina, para que tu piel retenga más fácil la humedad. Evita cremas demasiado densas, pues estas podrían obstruir tus poros, lo cual no conviene en el clima caluroso.
3. Simplifica tu rutina y evita activos irritantes
Este punto es muy importante y casi nadie lo dice. En época de calor, la piel está mucho más sensible. Por lo que es fundamental que reduzcas el uso excesivo de exfoliantes químicos o retinoides si notas irritación. Opta por usar limpiadores suaves y productos que calmen la piel, por ejemplo, los productos que contienen áloe vera o niacinamida. Mantener una rutina minimalista ayuda a fortalecer la piel y evitar dañarla.