En al actualidad se ha buscado un regreso a lo natural en cuanto a las soluciones alrededor de la salud. Y aunque estas prácticas deben practicarse de manera responsable, el tema de las cremas o ungüentos que buscan aliviar complicaciones musculares resulta bastante efectivo. Por ello, así es posible hacer una excelente pomada de ajo para ayudar con dolores en el cuerpo.
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¿Cómo se hace y que lleva la pomada de ajo contra dolores musculares?
El ajo es un elemento bastante poderoso para reducir la inflamación de diferentes complicaciones con los músculos. Por ello, este es el modo de preparación y la forma que se recomienda para su aplicación.
1.- Pela y machaca 5 ajos de gran tamaño. Aplica un baño maría (o en su defecto a fuego lento) con aceite de coco durante 15 minutos, sin embargo cuida no quemar el ajo para no perder el efecto de la alicina.
2.- Quita los residuos colando la mezcla y si esperas una pomada firme, debes agregar una cucharadita de cera de abeja rallada mientras la mezcla está caliente. Y posteriormente revuelve hasta que se disuelva.
3.- En este tercer y último paso se necesita agregar frescura a la mezcla y contrarrestar el olor complicado del ajo. Por ello se colocan 5 gotas de aceite esencial de menta o en su defecto de eucalipto.
4.- Y finalmente la mezcla se coloca en un recipiente oscuro de vidrio y se deja reposar en un lugar fresco hasta que se solidifique.
En cuanto a las recomendaciones de aplicación, se espera que se aplique una pequeña cantidad de la pomada en la zona de dolor. Se debe masajear el punto cerca de 5 minutos, esto con la intención de que el calor generado haga que la anbsorción sea efectiva. Y solamente se advierte estar pendientes de la irritación que la mezcla pueda generar en la piel, pues el ajo puede causar molestias.
¿Por qué la pomada de ajo es altamente recomendada?
Los dolores musculares son directamente aliviados por el ajo, pues tienen un alto contenido de alicina y compuestos azufrados que actúan como analgésico tópíco. Así existe un alivio en la inflamación de tejidos y articulaciones. No olvidando que también ayuda a la mejora de la circulación.
Y al combinar el ajo en elementos como el aceite de coco o la cera de abeja, se logra que sus principios activos penetren la barrera cutánea de forma lenta y efectiva.