Las ‘matte nails’ parecían ser una moda pasajera, pero en pleno 2026, parece que es una tendencia que va a regresar con fuerza a los salones de belleza, debido a que puedes lograr un estilo elegante y creativo en tu manicura.
¡Que ya no se manche su nombre! Marcelia Figueroa alza la voz por los polémicos audios sobre Julián Figueroa
Aunque puedes solicitarlo con tu manicurista de confianza, puedes hacerlo desde casa. Para que lo logres, te detallaremos unos sencillos pasos que debes seguir, con los que obtendrás buenos acabados.
¿Cómo hacerte el ‘mate nails’?
La clave principal para lograr las ‘matte nails’ es básicamente tener el ‘top coat mate’, ya que será el encargado de ayudarnos a obtener ese aspecto matificado en unos sencillos pasos desde casa. Solamente realiza lo siguiente:
- De tus uñas elimina toda la suciedad o restos de esmalte con acetona.
- Antes de todo, coloca el ‘base coat’; nos ayudará a la mejor adherencia del producto a tu uña.
- Aplica el color que deseas matificar, coloca capas delgadas para acelerar el secado al aire.
- Al secarse, termina colocando el ‘top coat mate’.
Para el uso de esmaltes con secado en lámpara, son los mismos sencillos pasos, con los que vas a lograr obtener un buen resultado y más duradero. No olvides que al aplicar cada producto hay que curarlo con la luz de la lámpara para que ya no se mueva.
@abe.nailbabe @Abe the Nail Babe “Caviar Bar” from @essie #mattenails #fallnails #bluenails #caviarbar #essie #essiepolish ♬ My Love Mine All Mine - Mitski
¿Cuánto duran las uñas mate?
Las ‘matte nails’ con esmalte tradicional o profesional suelen durar muy poco, a diferencia de los que se les aplica brillo en la parte superior. Se estima que un esmalte normal puede durar entre 3 y 5 días, en especial si no se aplica la base o capas muy gruesas. Mientras que el de secado en lámpara puede durar hasta 5 semanas.
Recuerda que, para que permanezca más tiempo la aplicación desde casa, debes hacer lo posible por cuidar tu manicura, por lo que se recomienda usar guantes al entrar en contacto con el agua, químicos o detergentes, ya que favorecen su caída, además de hidratar constantemente tus manos.