Sin dudas en la actualidad las toallas húmedas han tomado un protagonismo impensado en la vida diaria. Las mismas están destinadas al cuidado personal, la higiene de bebés, la limpieza del hogar o incluso como reemplazo informal del papel higiénico.
Capítulo 160 | Armando pierde la cabeza y se desquita con Mario | Yo soy Betty, la fea
Este es un producto perjudicial para el ambiente ya que contiene una mezcla de celulosa, algodón y polímeros sintéticos como el poliéster que no permiten que se degraden fácilmente.
¿Cómo reciclar las toallas húmedas?
Si bien su textura es similar a la del papel, su estructura impide su disolución en agua, lo que provoca atascos severos en redes cloacales, daña plantas de tratamiento y, en última instancia, contamina directamente cursos de agua.
Es importante que tengas en cuenta las toallas húmedas deben ser depositadas únicamente en el contenedor de reciclaje correspondiente. Su lenta descomposición no solo obstruye los sistemas de saneamiento, sino que al hacerlo, liberan microplásticos que terminan en el entorno natural. Al llegar a ríos, lagos o mares, estas fibras sintéticas ingresan a la cadena alimentaria y aceleran la degradación de ecosistemas enteros.
Si bien hay fabricantes que manifiestan utilizar materiales amigables pues siguen teniendo plásticos por lo que tienes que desecharlas en contenedores de reciclaje y nunca por el inodoro. La idea de que se disuelven como el papel higiénico no es del todo acertada y puede ser potencialmente peligrosa.
Una buena alternativa es la de utilizar toallitas de tela reutilizables, las fabricadas con bambú u otros materiales lavables. También puede darse un segundo uso a los envases plásticos que contienen las toallitas, particularmente a sus tapas, que sirven para manualidades, organización o reciclado funcional.
Es importante que adquiramos como hábitos el leer las instrucciones, evitar el inodoro como canal de descarte o elegir productos reutilizables, ya que permiten frenar una cadena de contaminación con efectos globales.