Los ataques al corazón, o aquellas enfermedades relacionadas a paros respiratorios, desafortunadamente, se han vuelto más recurrentes en los últimos años. En ese sentido, diversos expertos en materia de salud han revelado algunos hábitos diarios que, sin que te des cuenta, pueden provocar un infarto, motivo por el cual es preciso que conozcas esta información.

Erróneamente se cree que, para que el corazón esté completamente sano, basta solo con dejar de tomar alcohol o fumar cigarrillo, algo que está muy alejado de la realidad. Es un hecho que existen ciertos hábitos diarios que, de alguna forma, pueden generar más probabilidades de tener un infarto, por lo que es fundamental que conozcas cuáles son.

Los hábitos diarios que podrían provocar un infarto

El primer hábito diario que muchas personas tienen y que no se dan cuenta es aquel que guarda relación con actividades que aumentan sus niveles de colesterol, hecho que está completamente relacionado con un posible infarto. En ese sentido, otro hábito que muy pocas personas vislumbran es el poco cuidado a su salud bucal, pues la acumulación de bacterias en las encías, de cierta forma, influye en el torrente sanguíneo según el portal Mayo Clinic, así como otras fuentes consultadas previamente.

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En adición a lo anterior, descansar poco o hacerlo de forma incorrecta no solo brinda poca energía al cuerpo, sino que tiende a afectar de manera directa al sistema cardiovascular de la persona. Por último, los expertos en la materia señalan que un signo de posible infarto puede ser el no controlar la presión arterial, esto considerando que la hipertensión no da señales claras de su inicio.

¿Cuál es la relación entre una vida sedentaria y un posible infarto?

Aunque no se crea del todo, la realidad es que contar con una vida sedentaria, en la cual no se realicen actividades físicas de manera cotidiana, puede generar más probabilidades de tener un infarto. Ante ello, se recomiendan alrededor de 20 y 30 minutos de ejercicio al día, así como tener una dieta balanceada tanto en el desayuno como en la comida y la cena.