El mundo de la superstición es amplio por todo lo que conlleva algún ritual o pensamiento alrededor de acciones o situaciones que en ocasiones se perciben completamente simples. En este caso, tirar la sal parece una circunstancia totalmente ordinaria, pero para muchos es una prueba clara de la llegada de la mala suerte. He aquí el origen de esta creencia y la explicación de cómo se puede huir de la mala fortuna.

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¿De dónde proviene la creencia de que tirar la sal es de mala suerte?

Aunque hoy la sal es vista como un sazonador de comida o un conservador de alimentos, en algún tiempo fue parte del pago de una jornada laboral de los soldados en la antigua Roma. Precisamente de esta situación sale la palabra salario, por lo que en ese tiempo perder o tirar este mineral se consideraba un verdadero problema.

Ahora, desde una perspectiva espiritual, se recuerda que la sal ha sido usada históricamente como un elemento purificador o de conservación, tal como ya se comentó. Por eso, tirar el salero significa un acto que abre la puerta a la descomposición o al mismísimo demonio a invadir espacios sagrados como el comedor.

En ese sentido, algunos ven contraproducente o al menos curioso, que este mineral también es usado por los creyentes de estas prácticas para alejar las malas energías o malos espíritus de su hogar. Es común ver decenas de rituales donde se recomienda dejar puños o pequeños cúmulos de sal en espacios específicos de la casa para evitar la entrada de malas cosas.

¿Cómo se puede contrarrestar la mala suerte si tiras la sal?

En ocasiones incluso las personas que no son del todo practicantes de estos temas usan el procedimiento que neutraliza la mala suerte. Por ello, si tuviste la mala fortuna de tirar el salero, lo que debes hacer de manera inmediata es lanzar una pizca de sal sobre el hombro izquierdo. Esto tendría la capacidad de “cegar al demonio” o anular el efecto del descuido, pues se indica que detrás de este hombro el mal siempre acecha.