Los colores que elegimos no son librados al azar ni en la ropa ni en los espacios. Para la psicología del color los tonos funcionan como mensajes silenciosos de poder, como así también revela patrones que aparecen de manera inconsciente en personas que tienen una tendencia dominante.
¡La más divertida y relajada! Thalía cautiva a sus fans previo a la entrega de premios que conducirá
Hay comunicación en los colores porque dan una impresión inmediata. Las personalidades dominantes se construyen con la presencia sin necesidad de las palabras.
De acuerdo a algunos estudios realizados, el cerebro asocia algunos colores con el control y la jerarquía. Ante esto es que hay personas que se sienten seguras utilizando aquellos tonos que van a reforzar su posición, si bien no es una estrategia consciente, es una coherencia entre la identidad interna y la imagen externa.
Los colores que aquí te vamos a contar se los puede ver muy presentes en oficinas, en la vestimenta formal y aquellos objetos que reflejan una búsqueda de impacto y reconocimiento.
¿Cuáles son los colores que utilizan las personas dominantes?
En primer lugar, nos encontramos con el color negro que se asocia a la autoridad, el control y la sofisticación. Sin duda es un tono que impone distancia y respeto por lo que es muy elegido en personalidades que prefieren marcar límites claros.
Luego nos encontramos con el azul oscuro que logra transmitir seriedad estabilidad y liderazgo racional. Es un color que se ve vincula con figuras de mando y tomas de decisiones estratégicas de acuerdo a lo que marcan los estudios de comportamiento organizacional.
También aparece el rojo profundo, pero con menor frecuencia que los anteriores ya que es un tono que comunica energía y determinación. Este color refuerza el poder sin parecer impulsivo.
Estos colores en conjunto marcan una estética de dominio silencioso.
Los estudios de la psicología han marcado que las personas dominantes eligen tonos que refuerzan su sensación de control. Estos colores cumplen la función como extensiones simbólicas del yo.