Uno de los hábitos de higiene más importantes de la vida diaria, consiste en lavarse los dientes con un cepillo que elimine toda la placa bacteriana, restos de comida acumulados y prevenga la aparición de sarro. No así, hacerlo de manera superficial no es suficiente, ya que es importante tener una buena técnica, pero también lo es cuidar que todas las herramientas estén limpias, lo que se logra con una desinfección.
Cómo se desinfecta el cepillo de dientes y por qué es importante hacerlo
Si alguna vez te has preguntado qué tanto sirve "enjuagar" los cepillos con agua tras usarlos, debes saber que sí es crucial hacerlo de manera profunda y no solo superficial quitando los restos de pasta dental. En estos casos, una alternativa útil es sumergir las cerdas en enjuague bucal durante un minuto o en una mezcla con bicarbonato de sodio durante 10 minutos, según explica el sitio especializado Web MD.
Sobre la importancia de desinfectar periódicamente el cepillo de dientes, un artículo de la Revista Científica Mundial publicado en el portal de National Library of Medicine, explica que cuando estas herramientas de limpieza están contaminadas pierden eficacia y crean un escenario vulnerable para el desarrollo de enfermedades orales, aunque no hay padecimientos específicos identificados.
¿Cada cuánto hay que cambiar el cepillo de dientes?
Además de lo fundamental que es procurar que el cepillo de dientes siempre esté limpio, también hay que reemplazarlo una vez que cumplió su ciclo de vida. De acuerdo con información de Verywell Health, la recomendación general es desecharlos cada tres o cuatro meses y siempre abrir uno nuevo.
Estos lapsos de tiempo pueden variar dependiendo del tipo de cepillos y los materiales con los que están fabricados. Asimismo, si existe alguna condición específica como enfermedades en las encías o infecciones, es probable que el dentista sugiera hacerlo con mayor frecuencia.
Por último, lo ideal es mantenerlos protegidos de cualquier suciedad o contaminantes, para lo que sirve tener protectores de plástico, estuches o ponerlos en un diseño de muebles de almacenamiento para el baño que los tenga alejados. Esto ya que al estar expuestos, quedan a la deriva de salpicaduras.