Revisar el celular apenas abres los ojos es un hábito muy común, pero pocos saben que puede tener consecuencias más profundas de lo que parece. Expertos advierten que hacerlo desde el primer momento del día puede alterar tu mente, tu energía y la forma en que enfrentas la jornada. La razón detrás de esto casi nadie la conoce, y vale la pena saberla.
De acuerdo a especialistas de la Revista Moi, mirar el teléfono móvil ni bien despiertas no solo puede afectar tu cerebro y tu estado de ánimo desde el primer minuto del día, sino que también modifica ciertos patrones que cambian incluso tu manera de empezar la jornada.
Los motivos por los que no aconsejan ver el celular al despertar
- Dispara el estrés de inmediato: Al revisar mensajes, noticias o redes, activas el cortisol (hormona del estrés) antes de que tu cerebro termine de “despertar”, lo que puede hacerte sentir ansiedad sin motivo claro.
- Arruina tu enfoque mental: El cerebro pasa de estar relajado a sobreestimularse, dificultando la concentración y la productividad durante la mañana.
- Te pone en modo reacción: Empiezas el día respondiendo a lo que otros quieren o publican, en lugar de conectar contigo y tus propias prioridades.
- Afecta tu energía: La luz azul del celular interfiere con el proceso natural de despertar, provocando cansancio y sensación de niebla mental.
- Refuerza un hábito adictivo: Mirarlo apenas despiertas entrena a tu cerebro a buscar dopamina inmediata, haciendo más difícil soltar el celular el resto del día.
Esto es lo que deberías hacer ni bien amaneces
Desde la BBC compartieron una guía simple y efectiva de lo que debes hacer ni bien te despiertas para empezar el día con mejor energía:
- Respira profundo unos segundos: Antes de levantarte, inhala y exhala lento 3 veces para activar tu cuerpo con calma.
- Evita el celular (al menos 20–30 min): Dale tiempo a tu cerebro para despertar sin sobreestimulación.
- Toma un vaso de agua: Ayuda a hidratarte después de horas de sueño y activa tu metabolismo.
- Estírate suavemente: Movimientos simples de cuello, brazos y espalda despiertan el cuerpo.
- Deja entrar la luz natural: Abre cortinas o ventanas para que tu reloj biológico se active.
- Piensa una intención para el día: Algo simple como “hoy voy a estar más tranquila” o “voy a avanzar en lo importante”.