Existen muchas recetas caseras que se convierten en auténticas salvaciones a la hora de limpiar, y la sal es una de ellas. Este ingrediente, sencillo y económico, resulta ideal para eliminar restos de suciedad y neutralizar malos olores del inodoro, manteniéndolo fresco y reluciente con muy poco esfuerzo.
¿Por qué es bueno echar sal al inodoro? Estos son los beneficios
- Eliminación de malos olores: La sal tiene propiedades desodorizantes que neutralizan los olores desagradables en el baño. Aplicada por la noche, permite que actúe durante varias horas, manteniendo el ambiente fresco.
- Desinfección natural: Posee propiedades antibacterianas y antisépticas que ayudan a eliminar gérmenes y bacterias en el inodoro, ofreciendo una alternativa más ecológica a los productos químicos.
- Prevención de acumulación de sarro: En zonas con agua dura, la sal ayuda a disolver los minerales que forman depósitos de sarro, facilitando la limpieza y evitando manchas en la porcelana.
- Reducción de obstrucciones: Puede ayudar a descomponer residuos acumulados en las tuberías, mejorando el flujo de agua y previniendo posibles obstrucciones. Según indica Cleanipedia, debes esparcir una taza de sal en el inodoro y dejarla reposar durante al menos una hora. Luego, vierte agua caliente en el inodoro para ayudar a disolver cualquier atasco.
- Repelente de plagas: Crea un ambiente hostil para insectos como cucarachas, contribuyendo a mantener el baño libre de plagas.
Utilizar sal gruesa para limpiar tu baño es una opción natural, eficiente y de bajo coste para erradicar malos olores, manchas y gérmenes. Sin embargo, no es un método que debas emplear a diario, sino un recurso de aseo profundo que debe emplearse cada 15 días.

¿Cómo se puede combinar la sal para potenciar sus beneficios en el inodoro?
Una forma muy efectiva de utilizar la sal para mantener el inodoro limpio y libre de malos olores es combinarla con bicarbonato de sodio y aceite esencial.
Tal como señala Mejor con Salud, se necesita una mezcla de media taza de sal gruesa con media taza de bicarbonato de sodio, agregando entre 10 y 15 gotas de tu aceite esencial favorito, como lavanda, limón o eucalipto, que además aportarán un aroma agradable al baño.
¿Pasas mucho tiempo en el baño? ¡Puede traer problemas a tu salud!
Antes de ir a dormir, espolvorea cuidadosamente esta mezcla sobre toda la superficie interior del inodoro, asegurándote de cubrir bien las áreas donde se acumula la suciedad y el sarro.
Durante la noche, la combinación de sal, bicarbonato y aceite esencial actuará de manera profunda, ayudando a desinfectar, neutralizar los malos olores y prevenir la formación de manchas difíciles.
Por la mañana, solo tendrás que tirar de la cadena para enjuagar, y notarás cómo el inodoro queda limpio, fresco y con un aroma natural agradable que perdurará durante varias horas.