Seguramente te has encontrado, ya sea en la calle o en tu ambiente laboral o social, a personas que se caracterizan por tener un mal carácter, por responder de forma grosera ante tal situación o, bien, por ser agresivas por naturaleza. Ante ello, la psicología ha relacionado directamente a estas coloras con una gama extensa de colores.

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Los colores favoritos de las personas pueden decir mucho más de su personalidad de lo que se podría pensar en un principio, y un ejemplo de lo anterior son aquellas tonalidades que normalmente se relacionan con seres que son agresivos, que cuentan con un mal carácter o, simplemente, que se desesperan muy fácil. ¿Qué dice la psicología al respecto?

¿Cuáles son los colores favoritos de las personas agresivas, según la psicología?

La psicología del color ha ganado muchos adeptos en los últimos años dado que es un campo de estudio que analiza la forma en cómo estos afectan los comportamientos de las personas. Eva Heller, en su libro titulado “La Psicología del Color”, establece que cada uno de esos evoca respuestas que influyen en la personalidad de cada ser humano.

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Bajo este contexto, existen dos colores en particular que los expertos en psicología relacionan directamente con las personas que tienen un carácter fuerte y que suelen explotar de forma más sencilla debido a sus características y el trato que tienen para con los demás. Estas dos tonalidades son el rojo y el negro, que en esencia es la ausencia del color.

De acuerdo con el portal El Periódico, el color rojo guarda estrecha relación con el deseo y la pasión en un ambiente más amoroso; sin embargo, también suele asociarse con la agresividad y la sangre. El negro, por su parte, es un color que sugiere instintos de control, autoridad, superioridad y poder, por citar algunos ejemplos.

¿Qué otros sentimientos generan estos dos colores?

Eva Heller establece muchos más significados para cada uno de los colores que no necesariamente son negativos. En el color rojo, por ejemplo, se asocia su relación con el instinto del amor y la amistad, mientras que el negro también puede significar elegancia, aunque en contextos más desfavorables también deriva del luto o la tristeza.