El universo sorprenderá nuevamente a la humanidad con un evento astronómico de impacto. Desde fines del año 2024 el Very Large Telescope (Chile) detectó al asteroide 2024 YR4 surcando los cielos y las alertas se activaron por su posible impacto en la Tierra.
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Desde entonces, la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha estado estudiando la trayectoria del asteroide y haciendo todos los cálculos posibles para determinar la fecha y lugar de impacto. Con el inicio del 2026, los expertos han ofrecido algunas precisiones.
¿El asteroide 2024 YR4 impactará en la Tierra?
Aunque en un principio la probabilidad de que el asteroide 2024 YR4 impactara con la Tierra era de 3.1%, los cálculos realizados han determinado en la actualidad que el astro se encuentra en el nivel 0 de la Escala de Turín, por lo que no hay riesgo de colisión con nuestro planeta.
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Sin embargo, el asteroide tiene trayectoria de impacto y es algo que los humanos podremos ver ya que su destino es la Luna. La NASA ha revelado que la probabilidad del contacto con nuestro satélite natural es de 4.3% y se estima que ocurrirá el 22 de diciembre del año 2032.
¿Qué consecuencias tendrá el asteroide 2024 YR4?
Los datos difundidos por la NASA indican que el asteroide 2024 YR4 tiene un diámetro de 60 metros aproximadamente y su impacto con la Luna liberaría una energía que equivale a 6.5 megatones de TNT. Por lo tanto, la colisión podrá ser fácilmente visualizada desde la Tierra y dejaría un gran cráter en el satélite.
Entre las consecuencias directas del impacto del asteroide con la Luna habrá un desprendimiento de millones de fragmentos lunares, de acuerdo con estudios realizados por las universidades de Tsinghua (Pekín) y Western (Ontario). Muchas de esas partículas llegarán a nuestra atmósfera por lo que se estima que a lo largo de 100 años podremos ser testigos de una lluvia de estrellas fugaces constante.
Aunque se estima que no habrá grandes alarmas para la humanidad, si se presume que esos fragmentos lunares podrían afectar a los GPS y satélites que orbitan la Tierra, algo que podría generar algunos inconvenientes en las comunicaciones.