Con el pasar de los años se vuelve común que los hombres comiencen a sufrir problemas en el apartado físico, mental y emocional, y uno de ellos guarda relación con la baja testosterona que los varones pueden tener después de superar la barrera de los 40 años. Ahora bien, ¿qué señales debes tener en cuenta para saber que tienes baja testosterona?

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El portal SuMédico menciona que existen algunas señales que, de cierta forma, podrían indicar que una persona que ya tiene 40 años o más tiene baja la testosterona, un hecho que debe tomar en cuenta y que podría compartir con su círculo cercano para recibir cierto apoyo de su parte. ¿Cuáles son estas?

¿Qué señales indican que un hombre tiene baja testosterona después de los 40 años?

  • Aumento de grasa abdominal: Una vez que pierden sus niveles habituales de testosterona, los hombres pueden notar que, a pesar de hacer ejercicio constante, aumenta su grasa abdominal y, a su vez, se pierde el músculo en el cuerpo. Este hecho se refleja en distintas partes del cuerpo, principalmente la cintura.

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  • Disminución del deseo sexual: Otro punto a tener en cuenta es la disminución en el deseo sexual o, bien, tener intimidad con tu pareja sentimental. Y es que, según indica Clínica Mayo, la testosterona, además de regular el deseo, participa activamente en las erecciones que se realizan a altas horas de la noche.
  • Cambios drásticos de humor: Finalmente, uno de los cambios más notorios es aquel que guarda relaciones con las modificaciones en el humor de la persona que tiene 40 años o más. Estos cambios hormonales no solo afectan al cuerpo, sino también a la mente de quien padece baja testosterona.

¿Qué ocurre con tu cuerpo cuando los niveles de testosterona bajan?

La fuente antes mencionada establece que, cuando los niveles de testosterona en un hombre se reducen, el metabolismo puede verse afectado más allá de un simple cansancio normal, sino más bien de una fatiga contínua. Con ello, la testosterona puede influir directamente en la producción de glóbulos rojos, mismos que se encargan de la energía del cuerpo.