Bien reza el dicho que “todo en exceso es perjudicial”, por ello la clave con la alimentación es mantener un equilibrio con todo lo que se consume. Ante eso, las carnes rojas viven bajo el estigma de que son malas en sí, pero muchos de sus compuestos son requeridos por el ser humano. Sin embargo, ten cuidado de excederte, pues (sobre todo con enfermedades crónicas) tu cuerpo puede recibir las consecuencias.
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¿Por qué las carnes rojas pueden ser malas para las personas?
Tal como se planteaba desde el principio, entes como la Organización Mundial de la Salud, indican los riesgos de consumir carnes rojas en exceso. La solución no es quitarla por completo, sino aprender a comerla con otros tipos de alimentos. En este caso, los que no atienden dichas recomendaciones, son propensos a padecer enfermedades cardiovasculares.
Esto se genera por el exceso de grasas saturadas contenidos en estos alimentos, los cuales aumentan el contenido de colesterol en la sangre y contribuir así a la obstrucción de arterias. Algunos estudios incluso indican que el consumo excesivo de estas carnes, aumenta el riesgo de padecer cáncer colorrectal.
Mientras que otro de los riesgos en la salud tiene relación con la actividad metabólica, como el caso de la diabetes tipo 2. Esto provocado por una dieta llena de carnes rojas, la cual combinada con pocos niveles de fibra causan afectaciones en la regulación de la sangre.
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¿Qué cantidad de carnes rojas se puede consumir diariamente?
Las recomendaciones de distintos espacios de nutrición argumentan que el consumo de este tipo de carnes debe realizarse unas pocas veces a la semana y en porciones moderadas. Incluso se indica que el modo de preparación es clave, pues no es ideal freír, sino hervir o asar la carne para evitar el exceso de grasa.
Además, las recomendaciones continúan al indicar la clave de equilibrar la dieta con frutas, verduras, legumbres y proteínas de origen vegetal. Y para reducir los riesgos de manera considerable, se deben evitar embutidos o carnes procesadas… utilizando mejor las llamadas carnes magras.