Vania considera que el compadre de su papá es muy buena onda y revela que salen como amigos. Vania sabe que él quiere con ella, pero se está tomando el tiempo de conocerlo y pensar bien las cosas; le pide a su papá que no se meta en el asunto, pues ella puede tomar sus propias decisiones. Sin embargo, Vania desea la aprobación de su papá para andar con Rubén. Por otro lado, Vania se queja de que su papá controla todo lo que ella hace: lo que estudió, con quién sale y mucho más. Vania confiesa que se siente segura con Rubén y le gusta cómo la trata, pero su papá no se siente cómodo con la diferencia de edad que existe entre ellos.