Rubén, el papá de Vianey y Monserrat, se reencuentra con sus hijas en la clínica de emociones y, roto en llanto, confiesa que le duele enterarse de lo que están haciendo sus hijas. Rubén era carterista y pagó las consecuencias con años de prisión. ¿Él será el verdadero culpable de las actividades ilícitas de Monserrat?