Kaori tiene un objetivo claro: bajar de peso sin importar las consecuencias. Su postura ha encendido las alarmas en su entorno, especialmente en su mamá Catalina, quien intenta hacerla entrar en razón, aunque no de la mejor manera. La situación ha generado un fuerte conflicto emocional que deja ver los riesgos de llevar este tipo de decisiones al límite.