Patricia llega muy molesta a la clínica de emociones por la actitud de Roberto, su esposo. Patricia revela que Roberto es muy modosito en casa, pero no se imaginaba que tuviera una hija con otra mujer. Ahora Patricia entiende por qué a Roberto no le alcanza el dinero desde hace seis años, el tiempo que lleva en su relación con Alejandra. Roberto advierte que seguirá con Patricia y Alejandra, porque ‘el que paga, manda’.