Marcos, hijo de Sara y hermano de Fernanda, llega a la clínica de emociones y alza fuerte la voz contra su mamá: ¡todo lo arruina! Sara le pide respeto, pero Marcos le asegura que no se lo merece. Mientras Marcos quisiera que Sara cambie, Sara se justifica diciendo que el papá de Marcos no fue bueno con ella, quien sólo quería formar una familia feliz. Marcos confiesa que su mamá metía hombres diferentes a su casa, pero Sara le dice que, gracias a eso, a él no le ha faltado nada.