Aunque Vianey se salió del negocio de la reventa de boletos y su hermana Monserrat dice estar lista para enfrentar a la justicia, la verdadera perjudicada será Leticia, su mamá. Leticia asegura que el padre de sus hijas era un buen para nada, del que sus hijas heredaron las mañas. Ahora, le pide a Monserrat que afronte las consecuencias de sus actos.