A Jessica no le interesa lo que diga la mamá de Antonio: él la llevó a vivir a su casa y no piensa salirse de ahí; mucho menos ahora que esperan un hijo. Jessica dice que, si a su suegra le molesta verla, que se vaya, pues la casa es de Antonio. Mientras Jessica se entera que la casa no es de Antonio, acusa a su suegra de tacharla de cualquiera por tener una hija de 17 años. ¿Por qué no se llevan bien?