Gerardo revela que su hijo Ángel siempre toma todo a la ligera y busca el camino fácil para salir de sus problemas. Ángel no entiende que, si Gerardo le pide 500 pesos a la semana, es para que pague lo que debe. Además, advierte que si fue tan hombrecitos para embarazar a su novia y pedir prestado a maleantes, ya debe madurar; Gerardo está harto de limpiar siempre su basurero.